6 mitos y verdades sobre aprender cuando eres grande

No es verdad que loro viejo no aprenda a hablar. Ya hay pruebas científicas de que aprender cuando eres grande es posible y se han identificado cosas que nos ayudan a lograrlo.

Recuerdo la meningitis como una enfermedad gravísima por aquello de que se morían las neuronas y éstas eran las únicas células del cuerpo que no se regeneraban.

Viene a mi memoria la presión por aprender todo en la primera infancia, porque si uno no lo aprendía de joven, después no había oportunidad. El panorama no podía ser más desolador.

Estaba todo claro… llegada a cierta edad, mis capacidades comenzarían a echar para atrás y no habría nada que yo pudiera hacer, aparte de cuidar mis neuronas como si fueran animales en vías de extinción.

Cuando cumplí 30 mi vida comenzó a tener un ritmo vertiginoso de cambios y mi mayor temor era que ya mi cerebro no iba a dar la talla para asimilarlo.

Sin embargo, fui capaz de vivir en 8 ciudades y 3 continentes distintos en un periodo de 12 años.  Mejoré mi inglés y aprendí a hablar alemán, a comer todo tipo de comidas, a hacer ejercicio, a ser puntual, a tener mente abierta.

¿Cómo pudo ser que aprendiera siendo grande?

¿Cómo avanzó mi cerebro en lugar de dar marcha atrás como me lo tenían sentenciado?

Al hacer la reflexión noté, que lo único exótico que había intentado era implementar tradiciones orientales en mi diario vivir.

Aprovechando que vivía en Asia, había comenzado a dar mis primeros pasos en el arte tradicional de la meditación y estaba practicando Mindfulness, que desarrolla la capacidad de estar consciente y alerta en el momento presente.

En ese momento no tenía idea de qué había pasado, pero sí tenía claro que mi mindset había cambiado.  Yo no era la misma de antes y fue entonces cuando surgió la necesidad de saber qué había ocurrido.

Quería abrir una ventana para meterme dentro de mi organismo y entender cómo había logrado cambiar.

 

La Neurociencia

La filosofía oriental enfatiza en no aceptar las cosas porque sí y en contrarrestarlas con la lógica y la inteligencia.

Así terminé descubriendo la Neurociencia, una rama relativamente nueva de la medicina que se encarga de estudiar el sistema nervioso y su relación biológica con la conducta.

Hasta finales del siglo pasado, los científicos tenían una gran limitación para estudiar la mente y el cerebro. La tecnología no permitía observarlos en acción y la mayoría de los conocimientos se obtenían investigando en cadáveres o mediante deducción, cuando una persona sufría un trauma severo y perdía alguna función 😖

Hoy en día los electro-encefalogramas, las tomografías y las resonancias magnéticas permiten determinar las zonas del cerebro que están en actividad midiendo la cantidad de energía, oxigeno o rayos gama que están activos en una región.

Gracias a ellos se ha revaluado lo que a los de la Generación X le enseñaron en el colegio: que loro viejo no aprende a hablar.

 

6 mitos y verdades sobre aprender cuando eres grande

1) No es cierto que uno sólo aprenda de joven. El cerebro humano nunca pierde su plasticidad, que es la capacidad para renovar o reconectar circuitos neuronales y así desarrollar nuevas habilidades, destrezas y preservar la memoria.

2) Las neuronas no están contadas.  Éstas se reproducen en un proceso llamado neurogénesis que bien puede ocurrir hasta el día de nuestra muerte.

3) Entre más diverso sea el entorno que nos rodea, más cantidad de neuronas se producen. Por lo tanto, las personas que estudian más o están expuestas a variedad de información de manera constante, tienen un cerebro más grande.  Las rutinas por el contrario lo atrofian.

4) Cada vez que uno repite una nueva actividad, la red neuronal se engrosa y fortalece. Entre uno más practique, más neuronas conecta y más rápido mecaniza la función.

Es por eso que uno tiene que concentrarse cuando está aprendiendo a conducir o a manejar un programa de computador pero con la práctica ni se cuestiona cómo se hace ninguna de las dos actividades… simplemente pasan de sólo pensar en ellas, sin que uno sea consciente de cómo sucedió.

5) Si bien es cierto que las células cerebrales pueden multiplicarse, también pueden disminuir. Lo que mantiene las conexiones neuronales en el largo plazo es la repetición continua y la memoria.  Si uno las deja a un lado, es un hecho que se pierden por falta de uso y que el cerebro disminuye su tamaño.

Un ejemplo típico son los conocimientos de inglés o francés que se adquieren en el colegio.  Si uno no los practica, pierde la fluidez que ha alcanzado y volver a alcanzar ese nivel requiere de esfuerzo adicional.

6) La meditación aumenta el número de células y hace crecer el lóbulo frontal. Meditar produce ondas gama que son las que están presentes cuando el  cerebro crea nuevos circuitos.

Así mismo, genera niveles de actividad mental y estados de alerta muy altos y produce beneficios tangibles en el día a día.

 

Lo que me ayudó a ser la CEO de mi vida

En mi caso, haber incorporado meditación y técnicas de Mindfulness en la vida diaria, así como estar sometida de manera constante a entornos en movimiento fueron el combustible que mi cerebro necesitaba para aprender nuevas cosas y desarrollar hábitos que antes eran para mí insólitos.

El aumento del tamaño cerebral no fue sólo por la meditación. Los cambios vertiginosos enriquecieron mi entorno y así produje nuevas neuronas que a su vez apalancaron otros cambios. Aunque suene un poco extraño, cuanto más nuevos hábitos implementé, tanto más poder de transformación mental y de gestionar cambios tuve.

Fue como si cambiar me hubiera dotado de la capacidad de manejar el cerebro a control remoto 😀

 

Trabaja tu mindset de CEO

  • Trae variedad a tu vida.  Es como un gimnasio para tu cerebro y te mantendrá con la mente afinada.
    Si quieres que tu cerebro crezca, aprende.
  • Búscate un nuevo pasatiempo o perfecciónate en algo que te guste. Entre más lo practiques, más gruesas serán tus redes neuronales.
  • Medita.  Si ya lo haces, no pares ni un sólo día, los beneficios se ven y se sienten. Los CEOs están sometidos a una carga mental y emocional fuerte y la meditación te ayuda a suprimir los picos emocionales y a mirar las cosas desde arriba.  Si aún no meditas… qué estás esperando para aprender?

2 comentarios en “6 mitos y verdades sobre aprender cuando eres grande

  1. Interesante tu enfoque. Me siento en estos momentos un poco estresada porque no retengo las cosas tan rápidamente como antes. Leyéndote, me di cuenta que estaba cometiendo muchas de estas inacciones, y por supuesto, no enriquecía mi entorno. Tomare accion de inmediato. Gracias por tus consejos.

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